22 Diciembre 2020
He usado un rodillo para cortar hojaldre, que hace unas rajitas que se abren en un enrejado, de forma que no solo queda bonito, también permite que el relleno coja algo de horneado.
Las peras las puedes comprar en almibar o cocerlas, como hago en mi receta de Peras al caramelo y canela, que salen muy buenas.
La mermelada que pongo en la base es de albaricoque, aunque da igual la que se ponga, la que tengamos a mano o nos guste más, como ésta que me gusta mucho: mermelada de naranja, zanahorias y especias.
Ponemos las medias peras en almibar sobre papel de cocina para que absorba el líquido.
Extendemos las masas de hojaldre y las dividimos en 8 piezas cuadradas.
La mitad las dejamos lisas y a la otra mitad le pasamos el rodillo para enrejar.
Ponemos el horno a precalentar a 200º.
Forramos una bandeja de horno con papel de hornear (estas láminas suelen venir en los rollos de hojaldre).
Vamos poniendo en la bandeja las 8 mitades lisas de hojaldre y ponemos en todas una cucharadita de mermelada y una media pera.
Ponemos canela molida por encima. Si no os gusta la canela, saltar este paso, o haced como yo, a unos se las pongo y a otras no, acordándome en que orden están, aunque se ve entre las rejillas.
Las tapamos con la pieza enrejada y apretamos bien todos los bordes con los dedos humedecidos en agua.