14 Febrero 2021
Yo he preparado este Bizcocho Red Velvet muy rico y especial, sobre todo para el Dia de los enamorados, que gusta y emociona a quien lo recibe y cuantos lo ven, no solo por su bonita forma, también por el intenso color rojo.
Este bizcocho es grande, he utilizado un molde metálico desmontable en forma de corazón y salen suficientes porciones, entre 8 y 10. Si deseas hacerlo más pequeño parte por la mitad las cantidades y lo pones en un molde mas pequeño.
No está acabado con el tradicional glaseado de queso o la crema de mantequilla. He querido darle un toque diferente con chocolate blanco tintado en rojo intenso, que también se encuentra como Red velvet para asemejar mejor el color tradicional, tanto en el bizcocho, como en la cobertura.
Comenzamos preparando el suero de leche : A 250 ml. de leche añadimos una cucharadita de 15 ml. de zumo de limón, dejando reposar la mezcla mínimo 10 minutos.
En el bol de la amasadora ponemos la mantequilla a punto de pomada y batimos, añadimos el azúcar y batimos hasta que esté totalmente integrada. Iremos despegandola de las paredes del bol. Añadimos un huevo y cuado esté integrado ponemos el otro. Incorporamos la esencia de vainilla y el suero de leche poco a poco y el colorante * (la cantidad depende del tipo de colorante. Se va echando poco a poco, hasta obtener el color deseado).
Mezclamos la cucharadita de bicarbonato y la de vinagre y cuando empiece la efervescencia añadimos y batimos.
Vamos tamizando la harina, el cacao y la pizca de sal y la vamos añadiendo en tres veces, mezclando suavemente. Ponemos el horno a precalentar a 200º.
Se mete en el horno precalentado, en la parte media, y se baja a 170º, se pone una hora, aproximadamente.
Mi horno tiene calor arriba y abajo y para que no se tueste pongo una bandeja debajo de la parrilla.
Sobre los 50 min. comprobamos si está cocido el bizcocho pinchándole para ver si sale seca la aguja.
Si no, lo dejamos hasta los 60 min.
Cuando está cocido el bizcocho, lo sacamos, lo desmoldamos y lo ponemos a enfriar sobre una rejilla.
Preparamos un cuenco con café, azúcar y canela para bañar el bizcocho.
Extendemos una capa por la lámina baja del bizcocho. Lo dejamos que enfríe y tapamos el bizcocho con la otra parte.
También podemos rellenarlo con crema de queso, o nata. Pero al ser más laborioso, para no hacer más mezclas, opté por usar el mismo chocolate blanco de la cobertura.
Fundimos el resto del chocolate, de nuevo con un poquito de aceite de girasol, echamos el colorante y mezclamos muy bien, templándolo. Con esto bañamos el bizcocho por la parte de arriba y lo dejamos que se enfríe un poco.
Ponemos sobre una superficie fria una capa de fondant blanco y con corta pastas hacemos florecitas, corazones pequeñitos, o lo queramos, y adornamos el bizcocho. Yo le he puesto figuras de mariposas y de flores en dos tamaños. La cobertura de chocolate debe estar casi dura antes de que las pongamos, lo justo para que se queden pegadas las figuritas.
Aunque es algo laborioso, el resultado final es muy bueno y merece la pena hacerlo.
Si os gusta con mucho relleno podeis hacerle mas capas y ponerle mas cantidad, como en esta tarta, mas tradicional y muy parecida en la ejecución a este bizcocho: Tarta red velvet con frutas rojas.
Aquí tienes el corte, ya ves lo esponjoso que ha salido.