8 Marzo 2015
Este postre es tan fácil de hacer que quien no tenga ni la más mínima idea podría hacerlo.
Los ingredientes se encuentran en cualquier comercio de alimentación.
Los moldes pueden ser de lo que se tenga en casa: da igual si son de plástico, tazas, o cuencos, pero les debe caber una rodaja de piña en el fondo.
Salen 4, aunque dependerá de la capacidad de los moldes.
Ingredientes para 4 comensales:
Calentaremos ligeramente parte del jugo de la piña y agregamos las hojas de gelatina bien escurridas.
Remover a fuego suave hasta que se disuelvan. Apartar, añadir el resto del jugo y mezclar bien.
Ponemos en el fondo de cada molde el caramelo líquido, en cantidad a vuestro gusto. Después echamos un poco de la gelatina que hemos preparado para hacer un fondo fino y lo metemos en el frigorífico para que endurezca.
La gelatina que hemos preparado debe guardarse tapada y procurar que no cuaje. Si lo hiciera, poner un minuto o menos al fuego y remover.
Cuando la mezcla del molde que tenemos en el frigorífico esté compacta, los sacamos, ponemos una rodaja de piña en cada uno y echamos gelatina hasta que la cubra. La ponemos en el frigorífico hasta que cuaje.
Una vez esté cuajada, agregamos el resto de la piña muy picadita, revuelta con la gelatina sobrante.