18 Marzo 2015
Se me ocurrió hacer ésta receta porque tenía un paquete de bizcochos blandos de soletilla abiertos de más de una semana y se estaban poniendo duros.
Pensé que si los remojaba y los freía, quedarían parecidos a las torrijas.
Los bizcochos vienen dobles, pegados unos con otros. Los dejé así. Después les puse el toque de chocolate, que los dejó muy ricos y diferentes.
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Esta receta también está en mi canal de Youtube, con el paso a paso, en este enlace
Comenzamos poniendo a hervir la leche con 1 cucharada de azúcar, la piel del limón (solo la parte amarilla) y un trozo de canela. Cuando empiece a subir la apartamos y dejamos enfriar.
Ponemos al fuego un perol con suficiente AOVE. Batimos muy bien los huevos, que queden espumosos.
Colamos la leche y vamos pasando los bizcochos primero por la leche, luego por el huevo y los vamos friendo a media potencia, que no se quemen.
Los vamos pasando a una bandeja cubierta con papel de cocina para que suelten el exceso de aceite. Preparamos un plato con canela molida y azúcar y vamos rebozando los bizcochos.
Cuando estén todos fritos, ponemos a derretir la tableta de chocolate negro, agregándole una cucharadita de Aove, que lo dejará mas fluido.
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Con una cuchara ponemos el chocolate solo por una parte de cada pieza y hasta la mitad.
El chocolate salió espeso que es como más me gusta; se le notan las pasadas, pero ¡más ricos están!
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