24 Octubre 2021
Digamos que los ingredientes básicos para cocinar un perol cordobés de arroz son, de mayor a menor en cantidad de ingredientes: arroz, pimientos (mejor entreverados), tomate, carne de pollo o de cerdo, o de conejo, vino, ajos y cebolla y por supuesto, el azafrán (nada de colorantes). Sal y el imprescindible aceite de oliva virgen extra.
Aliños como la pimienta, el tomillo, el laurel, etc. siempre son al gusto del cocinero y en mayor o menor cantidad.
Las hortalizas de temporada, o no, porque ahora encontramos de todo en los comercios. En este caso los pongo como opcionales, que al estar ahora en octubre se pueden coger níscalos y setas, o si se hace en primavera salir a coger espárragos, o echarle habas, alcachofas, por ejemplo. También muchos le ponen por encima pimientos morrones en tiras (en conserva). A mi me encantan.
Siempre se ha dicho que 1 kg. de arroz es para 10 comensales, o para 8 que coman bien, por lo que en esta receta doy la referencia de 1 kg. de arroz para entre 8 y 10 personas, aunque también pueden comer 12. Eso siempre va a depender del apetito de los comensales. Y si hay niños, que generalmente comen menos, se cuenta 1 de cada dos.
Picamos el pimiento y lo salteamos en aceite de oliva virgen extra en el perol. Añadimos la cebolla y cuando tome algo de color, los ajos picaditos. Cuando estén dorados añadimos el tomate pelado y picado (o rallado). A mi me gusta ponerle una o dos hojas de laurel.
Cuando el tomate reduzca un poco, añadimos la carne limpia, lavada y seca y la vamos cocinando por todos lados.
Le ponemos sal y algo de pimienta, y si queremos le echamos algunas hierbas.
Cuando rompa a hervir, ponemos todo el vino y en cuanto reduzca el alcohol, tapamos el perol y lo dejamos cocinando a fuego medio, tapado, hasta que la carne esté tierna.
Cuando la carne esté tierna vamos añadiendo el arroz, que se integre con el guiso, removiendo.
Añadimos el agua (o el caldo) y si queremos ponerle las setas, espárragos, habas, etc., y dejamos que se vaya haciendo a fuego medio.
Hay que vigilar y si hace falta, remover y agregar más agua. Hay que tenerlo a fuego lento hasta que esté a nuestro gusto y comprobar cómo está de sal antes de apartarlo. (En total pueden ser 20 minutos de cocción, más 10 minutos de reposo) El Perol cordobés no es caldoso, pero sí jugoso. Lo importante es que tenga un buen sofrito de fondo y que esté hecho con amor.
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Hay una regla en el perol cordobés que es la siguiente: una vez terminado y para dejarlo en reposo, se pincha una cuchara o paletilla en el centro y hasta que quien lo haya guisado no la retira, nadie puede empezar a comer.
El perol en la mayoría de los casos se come con todos alrededor, de ahí la famosa frase cordobesa de "Cuchará y paso atrás", que como se puede adivinar, se coge una cucharada y se retira uno, para que otro pueda coger, costumbre que a causa del Covid se está perdiendo y se sirve a cada persona en un plato.
Casi todo ésto se lo expliqué a la periodista que me hizo una entrevista para El Día de Córdoba, relativo a esta costumbre y que podéis leerlo AQUÍ
Las costumbres y tradiciones de cada lugar nunca deben perderse. Es importante seguirlas, recordarlas, escribirlas.
Si queréis ahondar en más información y tecnicismos sobre el Perol cordobés, os recomiendo que leáis el artículo del Catedrático Rafael Moreno Rojas, Director de la Cátedra de Gastronomía de Andalucía, publicado ayer en Sabores de Córdoba ¡"Ansia de perol". Os va a gustar.