6 Marzo 2011
Compré un paquete de masa filo refrigerada sin tener idea de qué hacer con él, así que hoy me dije que era el día y pensé que sería bueno hacer unas tartaletas con un buen relleno y comerlas a medio día.
Como tenía varios quesos empezados, los aproveché en esta receta.
Improvisando, salió esta receta que nos ha gustado mucho y que te recomiendo pues no es nada complicada.
Troceamos la mantequilla y la ponemos unos segundos al microondas para que se derrita.
Preparamos 12 moldes pequeños que puedan ir al horno y los pintamos con la mantequilla derretida.
Para cada molde usaremos media lámina de pasta filo, la doblamos como un pañuelo y la metemos en los moldes, ayudándonos con la brocha mojada en la manteca fundida.
Los horneamos a 180º durante unos 8-10 min. Yo los puse en la parte media del horno con calor arriba y abajo.
Preparamos las nueces, los anacardos y el queso Brie.
Majamos en el mortero los frutos secos, groseramente, no hace falta que queden molidos, lo suficiente para que sean fáciles de comer.
Ponemos al fuego una cacerola con el queso Brie troceado, los frutos secos, la nata y el cebollino y añadimos pimienta de colores recién molida y una pizca de sal.
Repartimos la mezcla que hemos preparado entre todas las tartaletas y ponemos por encima el queso emmental rallado
Las volvemos a meter al horno, esta vez en la parte mas baja, a 170º unos 5 min. para que la base que se habrá reblandecido vuelva a cojer consistencia y se derrita el queso rallado.