Mis habas, que año tras año nos deleitan, me gustan mucho.
Al lado están las cebollas. Unas son de plantera, para consumir frescas y la mayoría son para añejas, que se les pisa el tallo y engordan y son muy buenas para añejas .
Otras son de cuando se hacen añejas, ya recogidas y se suben. Estas se replantan y nos deleitan con unos manojitos de cebollitas frescas muy sabrosos.
¡¡¡Que alegria ver esas habitas naciendo!!!

Y la recompensa de la primera cosecha, siempre escasa, pero luego nos inundan y tengo lo suficiente para comer y congelar para algunos meses.

