2 Noviembre 2014
Los buñuelos de viento son fáciles de hacer. Al principio se parecen bastante a la masa de los churros, pero se les añade azúcar y huevos.
La verdad es que tengo diferentes recetas donde se le pone más o menos ingredientes, pero estos parece que son los buñuelos madrileños, aunque seguro que circularán otras muchas recetas "verdaderas" por ahí.
Como llevo unos días en Madrid, me ha pillado aquí la celebración del Día de todos los Santos.
En Córdoba por tradición en este día comemos gachas dulces y en Madrid buñuelos, así que mi hija hizo los buñuelos y yo mis gachas.
Se pone en un cazo grande el agua, el azúcar, la sal y añadimos el AOVE.
Cuando empiece a hervir se echa la harina y se va revolviendo hasta que se haga una masa.
Se retira del fuego y esperamos a que temple.
Vamos batiendo los huevos uno a uno, que queden espumosos, y vamos echándolos uno a uno de cada vez, que se mezclen bien, hasta terminarlos y la masa quede consistente.
Preparamos un plato con azúcar glas y canela molida para rebozar (opcional)
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Ponemos Aove en una sartén y calentamos a fuego medio. Echamos la masa con una cucharilla, para que queden pequeñas bolitas, pero pocas de cada vez, para que no se peguen entre ellas.
Hay que ir subiendo y bajando el fuego según convenga, para que los buñuelos queden doraditos por fuera y bien hechos por dentro.
Se sacan sobre papel de cocina para que suelten el exceso de aceite. Si nos gustan más dulces, los rebozamos en la mezcla de azúcar y canela.
Se rellenan con nata, crema pastelera, de chocolate, de moka... eso a gusto de cada uno.
Para rellenarlos se hace un pequeño agujerito en cada buñuelo y con manga pastelera se van rellenando Estos se rellenaron la mitad con crema pastelera y el resto con crema de chocolate.
Los acompañamos con frutas rojas, compradas congeladas. Son muy prácticas en esta forma de conservación, porque siempre las puedes tener disponibles.
Espolvoreamos por encima azúcar glass, ayudándonos con un colador, .