22 Diciembre 2009
Esta masa fina de pizza me gusta mucho. No tiene muchas complicaciones y la terminación es ligera y un poco crujiente. Es fácil de porcionar por la forma en que está montada pues lleva cuadraditos de jamón de york y sabanitas de queso. Me gusta cortarla siguiendo este patrón porque salen bonitos trozos cuadrados.
Es muy completa y especialmente sabrosa, pero tiene un gran aporte calórico, por eso la tomamos de vez en cuando y gusta mucho a toda mi familia.
Lleva tomate triturado reducido que le da un mejor sabor que el tomate frito (lo ponemos solo en la sartén y cuando reduce a la mitad el líquido, ponemos un chorrito de Aove, mezclamos y apartamos) y le he puesto aceitunas verdes deshuesadas, aunque también le van muy bien las aceitunas negras.
Transcurrido el tiempo la sacamos, ponemos sobre una superficie enharinada y nos untamos las manos con aceite para poder trabajar mejor la masa.
La extendemos con las manos, espolvoreamos con más harina conforme la vaya necesitando, pero poca, porque se endurecería mucho.
La masa se extiende muy finita en la bandeja de horno sobre papel vegetal o bien con toda la bandeja untada con Aove y la dejamos media hora tapada, que suba la masa.
Cuando haya levado ponemos sobre la base: tomate triturado reducido mezclado con orégano y algo de sal, repartimos por encima las lonchas de queso (sabanitas) y encima de éstas las lonchas de york, las aceitunas para adornar, un chorrito de Aove bien repartido y cubriéndolo todo una fina capa de queso rallado.
El horno debe estar precalentado a 200º (arriba y abajo)
Metemos la bandeja con la pizza en la parte media-baja, bajamos la temperatura a 180º y horneamos aproximadamente 20 min.
Cuando está hecha la paso a la rejilla del horno forrada con papel de hornear y la sirvo .