30 Mayo 2020
Un plato muy típico de Córdoba son los cogollos con ajos fritos o como se les llama popularmente, lechuguitas fritas. Una receta muy sencilla que se hace en un momento con pocos ingredientes.
Actualmente hay varias formas de presentarlos, aunque yo aquí os los voy a poner como llevo muchisimos años haciéndolos.
Recuerdo desde jovencita ir a comerlos a la Taberna Rafalete, que estaban muy de moda y por supuesto, buenísimos.
Por entonces eran bastante "chorreantes", entre aceite y agua, que tenías que usar una gran servilleta para no mancharte.
Ahora son mas al gusto actual, sin tanto aceite y bien escurridos de agua.
Yo siempre los he puesto con los ajos machacados porque así se reparten bien y también cogen mejor el sabor.
Limpiar y trocear varios cogollos en cuartos, que quedan mas bonitos y enteros, o en 5 o 6 partes (que es como yo los hago, porque son mas cómodos de comer).
Se les pone sal y vinagre.
Los ponemos sobre un paño limpio para que suelten líquido.
Machacar ajos en un mortero con unos granos de sal.
Se pone en una sartén o perol amplio el aceite de oliva virgen extra. Yo pongo 2 cucharadas de aceite por cada cogollo.
Cuando los ajos estén fritos, se echan los cogollos que quepan holgadamente en la sartén.
Se revuelven unos segundos para que se impregnen bien en el frito.
Y ya los tenemos terminados. Como he dicho antes, sencillos y rápidos,
Se emplatan y se sirven inmediatamente, con mas ajitos por encima.