10 Julio 2007
Las flores de la calabaza prácticamente saben igual que las del calabacín, que son las que había comido antes, así que como las tengo en el huerto he probado a hacer con ellas una ensalada muy rica y nutritiva.
Las flores de calabaza y las de calabacín duran poco tiempo, por lo que es importante consumirlas el mismo día o al día siguiente de la recolección. Importante es la procedencia, que sepáis que no están tratadas con sulfatos ni pesticidas.
Tienen importantes propiedades nutritivas debido a su contenido en Calcio, con vitaminas A, C, B1, B2, B3 y B9. También aportan diversos minerales: hierro, calcio, fósforo, potasio y magnesio.
Aumentan la formación de enzimas reparadoras y anticancerosas y podrían ayudar a bloquear el desarrollo de células malignas. Son beneficiosas para prevenir problemas oculares como las cataratas y la retinopatía diabética.
Las flores de calabaza se preparan quitándoles el pedúnculo y las simientes y lavándolas ligeramente o poniéndolas en agua fría un momento, luego las sacamos sobre un paño de cocina limpio para que se sequen un poco. Hay que tratarlas con mucha delicadeza.
Comenzamos limpiando las flores como he explicado mas arriba.
Las cortamos con los dedos a tiritas.
En un plato o bandeja colocamos la lechuga troceada, mezclada con la cebolla morada cortada a tiritas finas y algunas tiritas de flor de calabaza, aderezadas con sal (poca, por las anchoas), vinagre y el aceite de las anchoas. Encima vamos poniendo alginos pepinillos, que previamente los lavo para quesepan menos a vinagre.
Pongo mas tiras de flor de calabaza y las anchoas.
Cuando lo tengamos todo colocado ponemos por encima un hilito de aceite de oliva.
Es un plato muy rico y nutritivo, con bajo aporte calórico.