26 Marzo 2014
Sigo con los desplazamientos que hicimos el 22, sábado.
Temprano nos dirigimos hacia el Valle de los Pedroches, concretamente a Villanueva de Córdoba, a visitar la DO de Los Pedroches.
La mañana es gris y amenaza lluvia. Cuando llegamos la lluvia se hace presente, así que rápidamente vamos a la DO.
Allí vemos una cámara climatizada y acristalada, con buenos jamones colgados. Estupenda bienvenida al visitante.
Nos espera de nuevo Clemente, ese gran cortador del que guardamos muy buen recuerdo, y José Luis, responsable de la DO, que nos da una clase magistral de lo que son auténticos jamones ibéricos, sus categorías según la nueva normativa y muchas cosas mas, muy interesantes, como que la Denominación de Origen no se crea, se reconoce. Que los jamones del Valle de los pedroches se caracterizan por ser algo mas dulces, debido a la calidad de la bellota. Que la cata de jamón se debe hacer en ayunas, bebiendo una poca de agua antes de comenzar, para apreciar mejor su sabor y calidad.
Se debe comer en lonchas muy finas y con toda su grasa. Dejarlo en la lengua unos segundos sin masticar, para que la grasa se funda con el calor.
También nos ofrecen cortar jamón, a lo que casi todos nos apuntamos.
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A continuación vamos a la Dehesa de los Carboneros, donde vemos a los cerdos moviéndose libremente, entre el verdor de la hierba y las encinas.
El que esté lloviendo hace mas bonito el paisaje. Disfrutamos de esos momentos, tan naturales y a la vez, mágicos.
No es habitual contemplar a estos animales y la naturaleza en estado tan puro.
Volvemos a Córdoba para almorzar en La Taberna del Rio (Grupo la Montillana).
El menú, preparado especialmente para nosotros por el Jefe de cocina, Antonio Jimenez, fue todo un éxito. Estaba compuesto de Mazamorra de almendras, Calabacin a la parrilla, Revuelto de collejas, Cartucho de alcachofas fritas, Caballa en escabeche semidulce, Carpaccio de presa ibérica, Mollejas de ternera a la parrilla y fresas con nata. Maridado con 3 vinos.
La Cofradía del Salmorejo, de la cual soy cofrade, acudió a darnos a los blogueros componentes del blogtripp, el título de "Embajadores del Salmorejo Cordobés". lo que fue acogido con sorpresa, satisfacción y emoción, por los presentes.
Este restaurante está frente a la ribera del Guadalquivir a su paso por Córdoba, a poca distancia de la Mezquita, y tiene una buena terraza con vistas al río, de la que disfrutamos después de tan magnífica comida. Salió el sol y quedó una tarde estupenda.
Por la noche, cita en la Mezquita Catedral, a disfrutar de la visita nocturna "El alma de Córdoba".
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Comienza con un audio visual explicativo, seguida de la visita al interior, donde se descubre de una forma diferente que sobrecoge.
Es impresionante recorrerla, dirigida la visita por las luces que se van encendiendo y apagando, marcando el recorrido.
Y para terminar la noche, visita al Mercado Victoria, donde pudimos degustar muchas de las variedades de platos que se preparan en los diferentes restaurantes y puestos del Mercado,en un Menú especial #ILikeCordoba:
#BebiendoEspero #Pasándolobien. Nos ofrecieron una cata de vinos y Juanjo Ruiz de La Salmoreteca nos enseñó a hacer un salmorejo a la antigua usanza, en mortero.
Y terminamos la noche tomando copas en el Sojo Mercado, situado en la parte alta del Mercado, con muy buen ambiente. Cómodo, bien decorado y con excelentes copas y combinados.
Evidentemente estábamos cansados, pero la Organización se propuso que el fin del viaje fuera relajado, así que nos encaminamos a los Baños Árabes de el Hammam “Al Ándalus”, un lugar exquisito, al que voy siempre que puedo y además recomiendo, pues desde que entras ya te sientes transportado.
Sus termas, baños de temperatura, el baño turco y el relajante masaje con el aceite esencial que elijas, te dejan como nueva.
Mi agradecimiento por el tratamiento especial que nos dieron, recibiéndonos en una sala que pronto abrirán al público y, además del Te que siempre ofrecen, nos pusieron unas cestas de fruta y reservaron el turno solo para nosotros, así que todo estuvo perfecto.
Relajados, con la sensación de haber viajado en el tiempo, nos vamos nuevamente al Mercado Victoria.
Este lugar se ha convertido en sitio obligado para nuestros visitantes y también para los cordobeses y es referente de buena y variada oferta gastronómica.
Siempre hay mucho ambiente, especialmente los fines de semana. Sus numerosos puestos de todo tipo, ofrecen una gran variedad, tanto de producto fresco, como elaborado, para tomar allí o para llevar, con el aliciente que es para toda la familia y que puedes elegir en cualquiera de los puestos para beber o comer en el sitio que elijas, de los numerosos que hay por todo el Mercado, y en las terrazas.
Allí fue la despedida, con pena porque han sido 4 intensos días, pero con mucha satisfacción por todo lo vivido, aprendido y disfrutado.