17 Septiembre 2019
Estamos en plena temporada de berenjenas, sobre todo de las enfundadas (o como decimos en Córdoba, berenjenas de rabo). Las encontramos a buen precio, lo mismo que los tomates que ahora tenemos en cantidad, con mejor sabor y calidad y también a mejor precio que el resto del año.
Este guiso es rico, sencillo, fácil y tiene como protagonista a la berenjena de rabo (aunque también serviría para berenjenas normales troceadas).
El origen de la berenjena se encuentra en el estado indio de Assam, desde donde fue introducida a Oriente Medio y posteriormente a España de la mano de los árabes.
La berenjena no debe consumirse cruda pues podría ser tóxica. Es rica en agua y ayuda a depurar el organismo.
Su aporte calórico es de 20 kilocalorías por cada 100 gramos, es rica en minerales, como el fósforo y hierro, junto con el calcio, sodio y potasio, y posee vitaminas C, A, B1 y B2.
Las berenjenas baby son mas conocidas como berenjenas de Almagro pues fue en ese pueblo de Ciudad Real donde se comenzaron a cultivar y tienen su propia Denominación de Origen. Ahora se cultivan en muchas provincias, aunque no sean exactamente iguales.
Mientras se hace la salsa de tomate, preparamos las berenjenas: lavamos las berenjenas, cortamos parte del rabo y los picos de las fundas y las partimos por la mitad.
Las ponemos a cocer en una olla cubiertas de agua con sal unos 10 minutos. Al término las colamos y reservamos.
Cuando la salsa esté casi reducida incorporamos las berenjenas para que cuezan hasta que reduzca la salsa del todo.
TRUCOS Y CONSEJOS:
- Este guiso se puede hacer con antelación. Es conveniente interrumpir el fuego cuando después de incorporar las berenjenas a la salsa cuezan unos 3 minutos. De esta forma, cuando se vayan a comer se calientan hasta que reduzca del todo la salsa.
- Admiten otras especias (comino, romero, mejorana) y también picar unas hojas de albahaca en el tomate.
Las servimos adornando cada plato con unas hojitas de albahaca.