5 Julio 2021
Este batido de plátano lo llevo haciendo hace muchísimos años... tantos que ya ni recuerdo cuantos.
A mis hijos les encanta este batido desde pequeñitos, porque siempre les han gustado los plátanos. Además, que es la primera fruta que comen los bebés y pronto se acostumbran a ellos.
Es la mejor forma de aprovechar esos plátanos que se ponen oscuros y blandos. Mientras mas blandos estén, más rico sale el batido (se concentran más los azúcares).
Me sirven para hacer deliciosos sorbetes y en éste caso, para poner el batido un poquito granizado.
Es sencillísimo y lo puedes hacer igualmente en batidora normal; a quien su batidora le pique el hielo, estupendo y a quien no, se pone la leche extremadamente fría y servirá. Y se le añaden cubitos de hielo (o de leche).
Yo tengo la costumbre de congelar los plátanos que se están poniendo blandos y de esta forma puedo tenerlos siempre disponibles. Ahora, con el calor, se ponen enseguida oscuros y muchos días encuentras buenas ofertas que puedes aprovechar para postres y congelar los sobrantes.
En este blog puedes encontrar más recetas de postres con plátano sin azúcar y también con azúcar. Debajo de esta receta, si seguís leyendo, os voy a dejar otras recetas con plátanos.
Y para saber qué cantidad de edulcorante o azúcar necesitas para convertir cualquier receta dulce, consulta mi entrada de equivalencias entre azúcar, miel y edulcorantes.
Cómo se hace el Batido de plátano sin azúcar y sin grasa:
Se pelan los plátanos y se ponen en la batidora junto con los demás ingredientes y se bate todo a velocidad máxima hasta que quede algo espeso y muy fino, sin ningún grumo.
Servimos espolvoreado con canela molida y para tomarlo más cómodamente, con una pajita.
Son ricos en fibra y antioxidantes, en hidratos de carbono, especialmente azúcares cuando están maduros. Ayudan a combatir el estreñimiento y son una fuente de energía rápida.
Desde la Fundación Española del corazón se recomienda el consumo de plátanos por ser la fruta que concentra un mayor porcentaje de potasio, imprescindible mineral para que las células del miocardio se contraigan y funcione mejor el corazón.
Su índice glucémico es de 62 si están maduros, un poquito alto para los diabéticos, pero no prohibitivo, depende de la porción.
Concluyendo: un postre muy sano y de unas calorías aceptables.