Esta es una receta de bacalao sabrosa, sencilla y saludable, muy fácil y rápida de hacer.
El bacalao que he usado es congelado al punto de sal, que nunca falta en mi congelador pues me da mucho juego. Son trozos del lomo.
Es de esos platos que cualquiera puede hacer, por pocos cocimientos de cocina que tenga, y muy socorrida si tienes prisa, pues son ingredientes que siempre se pueden tener a mano, o ir a comprarlos en un momento.
Por supuesto, se puede utilizar bacalao en salazón y ya desalado.
Ingredientes para 4 comensales
- 4 trozos de bacalao congelado al punto de sal
- Una cebolla añeja grande
- 2 -3 dientes de ajo
- Pimienta de colores recién molida
- Eneldo (fresco o seco)
- 100 ml. de Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- GUARNICIÓN:
- Pimientos de freír
- aceite de oliva virgen extra
- Salsa de tomate
Para
desalar bien el bacalao hay que cortarlo a trozos regulares, lavarlo muy bien y ponerlo
en agua fría que los cubra. Cambiar el agua cada 5 o 6 horas el primer dia, y después cambiaremos el agua cada 12 horas.
Dependiendo del grosor del bacalao debemos tenerlo en agua
siempre en el frigorífico, 24, 48 horas, e incluso 3 días.
Se pela, lava y se pica la cebolla muy pequeñita. Los ajos se pelan y se cortan a láminas muy finas.
En una sartén amplia se pone el aceite de oliva virgen extra (Aove). Se ponen los ajos laminados y en cuanto empiezan a dorarse se apartan y se reservan. Se echa la cebolla y la ponemos a pochar con una pizca de sal.
Cuando esté la cebolla transparente, se poner encima el bacalao descongelado, con la piel hacia abajo. Echar pimienta, eneldo y los ajos a láminas.
Tapar y dejar a fuego lento unos 12 min.
Agitar la sartén a menudo, no se nos vaya a pegar.