5 Diciembre 2022
Ya estamos llegando a las fiestas navideñas y voy a ir poniendo recetas que van a lucir en nuestra mesa con poco trabajo y asequibles económicamente.
Los gambones congelados no están mal de precio y los tenemos disponibles todo el año, por lo que esta receta vale para cualquier mesa festiva, o cuando quieras dsrte un capricho, en cualquier momento.
Los gambones podemos encontrarlos de diferentes calibres, así que escogeremos preferiblemente los más grandes. Y también se puede hacer con langostinos.
El gambón se diferencia del langostino por su sabor más suave, son más tiernos y más carnosos.
Desde el punto de vista nutricional son muy parecidos. Destacan el contenido de vitaminas B3, B9, B12 y vitamina E. Con menores cantidades vitamina B1 y B2, y minerales como sodio, hierro, magnesio y selenio.
Para mi son ideales para la plancha. En casa los consumimos normalmente a la plancha con sal y nada más, pero vamos a una receta más sofisticada y que se vea especial.
Comenzamos lavando los gambones, una vez descongelados. Solo pasarlos por agua.
Si queremos descongelarlos más rápido, los podemos poner en agua con una poca de sal y tenerlos unos 10 minutos, antes de prepararlos.
A continuación pelamos la cola, teniendo cuidado de dejar entera la cabeza y sin que se separe. A mi se me fueron las colitas, pero si tenéis la habilidad de dejarlas, quedan más bonitas. Cortamos en parte los "bigotes".
Calentamos una sartén grande y ponemos 2 cucharadas escasas de aceite de oliva virgen extra. Cuando el aceite esté caliente ponemos los ajos cortados en laminitas y dejamos que se doren.
Cuando estén casi dorados ponemos los gambones y el fuego alto. Los dejamos poco más de 1 minuto y le damos la vuelta. En ese momento ponemos el vino blancpo. En mi caso un Fino de Montilla-Moriles. Para ésta cantidad solo 1 cucharada grande.
Mantenemos el fuego alto. Les añadimos un poco de sal gruesa o en láminas. No nos pasemos de sal.
Dejamos que se doren del otro lado y ponemos una picada de perejil fresco. Apagamos el fuego, movemos la sartén en vaivenes que se integre la salsita y los sabores, y los servimos inmediatamente.
Podemos adelantar parte de la preparación para terminarlo en el último momento. Se pueden dejar los gambones pelados, los ajos laminados y el perejil picado y en 5 minutos terminamos el plato.
Si os gustan con más salsa se puede hacer un glaseado con los restos que hayan quedado en la sartén. Para ello, dejamos el fuego abierto y una vez sacados los gambones, ponemos unas 2 cucharadas de agua y con una espátula removemos el fondo de la sartén, hasta que se ligue una salsita oscura, que echaremos por encima a los gambones.
También se puede hacer más cantidad en una plancha, los haríamos lo mismo, echando el vino en un hilito alrededor de los gambones. O si os gustan más sin vino.