30 Julio 2020
En esta receta la merluza y el brócoli son protagonistas a partes iguales.
El brócoli debe tener un color verde intenso. Cuando comienza un amarillear va perdiendo vitaminas y minerales. Por desgracia, no siempre llega a los mercados recién recolectados y en muchos casos viene envuelto en plástico, que me niego a esto.
El brócoli se lava entero en agua fría de forma rápida, no se debe dejar en agua, (puedes hacerlo bajo el chorro de agua o sumergirlo pero no lo mantengas en agua demasiado tiempo). Se corta separando cada uno de los floretes del tronco del brócoli, ya que el tiempo de cocción de ambos es distinto.
Yo aproveché el tallo para salteados, cremas, sopas ... pues además de todas las vitaminas y minerales del brócoli, contiene mucha fibra y es bajo en calorías.
Comenzamos limpiando el brócoli y separándolo en floretes. Escurrimos y ponemos una sartén al fuego con el Aove y los ajos picados. Dejamos que los ajos se frian solo un poco y ponemos el brócoli, algo de sal y pimienta.
Lo salteamos unos segundos y ponemos los filetes de merluza en la sartén con parte de la leche de haberlos remojado y algo de sal y pimienta por encima de cada filete. También le puse una ramita de perejil muy picadita.
Dejamos que entren en ebullición y seguimos cocción tapados por unos 5 o 6 minutos, algo más si los filetes son gruesos. Al taparlos se cocinan mejor por todos lados y evitamos darles la vuelta para evitar que se rompan.
Pasado el tiempo comprobamos si están hechos. Si los ves algo crudos les das uno o dos minutos más.
Me gusta terminarlos a fuego vivo para quitarles el líquido y queden solo en el aceite.
Emplatamos un filete por plato acompañado del brócoli y unas hojitas de perejil.
SUGERENCIAS:
Esta receta puede hacer con cualquier otro pescado: rosada, bacalao, lubina, tilapia, etc. El resultado será similar.